Los orígenes de la Iglesia en España

Pablo, Santiago y los Varones apostólicos

 


Bibliografía: Bibl. gral. en: M. Sotomayor, La Iglesia en la España romana, en: R. García Villoslada [Ed.], Historia de la Iglesia en España, [= HIE], BAC Maior (Madrid 1980) I, 149-150; J. Vives, Evangelización de España, en: Diccionario de Historia Eclesiástica de España, [=DHEE], II, 887. Recomendamos la lectura del artículo: Hacia Santiago de Compostela, publicado por el «Osservatore Romano» en la visita de Juan Pablo II al Santuario en 1989, Oss.Rom. del 6 de agosto, 1989, p. 12.

 

La existencia de comunidades cristianas hispanas es segura y puede comprobarse documentalmente desde la primera mitad del siglo III.(1) Pero ¿cómo surgieron estas comunidades? ¿cuál fue su origen? ¿por quién o quiénes fue traído el mensaje evangélico? Analizamos aquí tres conocidas tradiciones en torno al origen del cristianismo en la península Ibérica. 

1. La tradición de la presencia del apostol Santiago(2)

Conviene separar la tradición de la presencia de Santiago en España de la de su sepulcro en Santiago de Compostela (cf. la importancia de las peregrinaciones jacobeas durante toda la Edad Media.)

Un Codice de la basílica del Pilar de Zaragoza siglo XIV(3)

• Santiago Apostol, también llamado el "Mayor"  recibe el mandato de predicar en España

• Lo bendice la Madre del Señor antes de salir, y le pide una basílica en el lugar donde mayor número de personas se conviertan.

• En Asturias se convierte uno; pasó por Galicia; luego a Castilla y por fín a Aragón. Ahí convierte a 8.

• A orillas del Ebro se le aparece María sobre una columna con millares de ángeles que cantan maitines. Ahí es el lugar donde se debe edificar el templo.

• Los ángeles devuelven la Virgen a Jerusalém; Santiago comienza la obra y ordena presbítero a uno de los convertidos.

La noticia más antigua hasta ahora proviene del Breviarium apostolorum, documento latino del siglo VII. El documento proviene para algunos de los Catálogos bizantinos o Catálogos apostólicos. Son textos griegos de los siglos V y VI pero no traen la mención a Santiago en España. Por lo tanto entre la versión griega y la latina se hizo la interpolación del texto relativo a Santiago en España. Sin embargo para otros autores el Breviarium es una obra compuesta en occidente cuya fuente actualmente ignoramos. El Breviarium apostolorum relata que Santiago predicó en Hispania y otros lugares de occidente (¿antes de morir degollado bajo Herodes entre el 42-44? cf. Hch. 12,1-3) No se sabe la proveniencia de esta tradición. Varios autores contemporaneos que conocían la obra la ignoraron.

La tradición está precedida por lo tanto de varios siglos de silencio:

• Prudencio († 405) que relata tradiciones hagiográficas españolas, no menciona a Santiago

• Ningún escrito del S. IV al VIII conocido hace mención

• Orosio escribe una Historia Universal y no hace mención

• Hidacio (c.395- †468) obispo cercano a Compostela escribe una Crónica Gallega sin mención

• San Martín de Braga (†580) nada dice en sus escritos

• S.Isidoro, S. Braulio, Tajón, S. Julián, S. Ildefonso etc. escritores de la época visigoda tampoco dicen nada.

• La literatura romana contemporanea es magra, y sin embargo la que existe está llena de alusiones a Pedro y Pablo.

• La tradición Gala también observa el silencio a pesar del gusto por las tradiciones martiriológicas. Sobre Santiago solo se habla de Jerusalém

• Gregorio de Tours (†594) que conoce los santuarios marianos nada dice

• Venancio Fortunato (†600) en su De Virginibus enumera las regiones que corresponden a cada apostol: Palestina es la región de los dos Santiagos; Roma para San Pedro; Iliria para San Pablo; Etiopía para San Andrés, etc. Galicia la deja para San Martín de Braga a quien escribe.

Los pocos textos que se usan para probar la tradición son muy genéricos:

San Jerónimo, Comm.in Is: «Viendo jesús a los apóstoles a la orilla del mar de Genezaret remendando sus redes, los llamó y los envió más adentro para convertirlos, de pescadores de peces, en pescadores de hombres; y ellos predicaron el Evangelio desde Jerusalén al Ilírico y a las Españas, abarcando en breve tiempo incluso la misma potente urbe romana.»

• El Breviarium apostolorum cf.supra

Aldhelmus abad de Malmesbury (c.636) habla de Santiago en España pero sigue el Breviarium

• Un apócrifo de San Isidoro, De ortu et obitu Sanctorum Patrum, parece seguir también al Breviarium

Hay algunas negaciones explícitas de la tradición jacobea:

• Inocencio I Papa escribe una carta en el 416 en la que afirma que en Italia, Africa, España, Sicilia y las islas sólamente ha fundado iglesias San Pedro

• San Julián de Toledo que conoce el Breviarium lo corrige y escribe en el 686: «...de la misma manera, Santiago ilustra Jerusalem, Tomás la India y Mateo Macedonia.» De sextae aetatis comprobatione

La lituragia mozárabe no celebra la fiesta de Santiago demasiado especialmente (en diciembre junto a su hermano Juan). Falta la fiesta del 25 de julio en muchos calendarios de los siglos X y XI.

Las argumentaciones pro-jacobeas, se basan principalmente en la afirmación que el silencio que se observa en las fuentes sobre Santiago, es el mismo en lo relativo a la predicación paulina, y sin embargo ésta se afirma con más seguridad. «El argumento del silencio, tal como lo presentó Duchesne, sigue siendo fundamental, y queda reforzado por otros argumentos positivos» M. Sotomayor, HIE, I, 154). «...pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible, sin embargo, alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella, una sola noticia remota, clara y autorizada. Un silencio de más de seis siglos rodea la conjetural e inverosímil llegada del apóstol a Occidente, y de uno a ocho siglos la no menos conjetural e inverosíomi traslatio. Solo en el siglo VI surgió entre la cristiandad occidental la leyenda de la predicación de Santiago en España; pero ella no llegó a la Península hasta fines del siglo VII.» C. Sánchez Albornoz, En los albores del culto jacobeo, en «Compostellanum» 16 (1971) 37-71.

 

10. ¿Pablo, evangelizador de Hispania?(4)

La noticia que tenemos es directamente paulina:

• «...no tengo ya campo de acción en esas regiones [de Jerusalém al Ilírico] y como hace muchos años que siento muchas ganas de haceros una visita, de paso para España...., Por el momento me dirijo a Jerusalém... Concluido este asunto y entregado el producto de la colecta, saldré para España, pasando por vuestra ciudad, y sé que mi ida ahí cuenta con la plena bendición de Cristo.» Rm. 10,18

• La carta fue escrita entre los años 57-58

• La visita a Jerusalem modificó sus planes ya que fue enviado preso a Roma (cf. Hch. 21-28) previa estancia en Cesarea entre el 59-60.

• La estancia en Roma debió abarcar los años 60 a 62 o 63 (San Lucas dice que estuvo dos años enteros)

San Pablo parece haber quedado libre entre el año 62 o 63 y vuelto a ser apresado y ejecutado bajo Nerón entre el 64 y el 67. En este espacio de tiempo pudo haber ido a España

Otros testimonios antiguos:

San Atanasio, Carta a Draconcio: «Por esto, ese ardor de santos de ir a predicar hasta el Ilírico y el no dudar de marchar hasta Roma y embarcarse hasta España, trabajando al máximo para alcanzar mejor recompensa.»

San Cirilo de Jerusalen, Catequesis: «Llevó el Evangelio desde Jerusalén hasta el Ilírico, catequizando incluso la Roma imperial y extendiendo hasta España el deseo de predicar.»

San Juan Crisóstomo, Comentario a los Hebreos: «dos años estuvo preso en Roma; después fue puesto en libertad. Después marchó a España y bajó a la Judea, donde visitó a los judíos. Y entonces de nuevo marchó a Roma, donde pereció bajo Nerón.»

San Epifanio

Teodoreto de Ciro, Com. a 2 Tim, «Apeló y fue enviado a Roma, bajo Festo; defendido, resultó absuelto y marchó a España; y pasando a otros pueblos, les llevó la luz de la enseñanza».

Si bien la ida de Pablo a España no es históricamente segura, puede pensarse su inluencia en la fundación de Iglesias en la península ibérica. Hay discontinuidad entre la posible predicación paulina y la vida eclesiástica posterior. Ninguna iglesia Hispana se adjudicó la apostolicidad paulina.

Un testimonio en contra: El papa Gelasio, Epist. 97: «Algunas veces se dice que se va a hacer lo que después por diversas causas, no se hace; como el bienaventurado Apóstol, que prometió ir a España a causa de su misión evangelizadora, y que sin embargo, no fue, por cierta disposición divina.»

 

21. La presencia de los «siete varones apostólicos»(5)

Varios ms. del siglo X cuentan las vidas de 7 «varones apostólicos»: Torcuato, Tesifonte, Indalecio, Segundo, Eufrasio, Cecilio y Hesiquio. El relato los hace ordenados en Roma por los apóstoles y enviados a España a predicar la fe. Llegando a Acci (Guadix), son perseguidos y se salvan milagrosamente al derrumbarse el puente por donde venían sus enemigos. Una noble mujer llamada Luparia se convierte y construye un baptisterio y una basílica que es consagrada a San Juan Bautista. Luparia y un número de paganos son bautizados a continuación de los cual los siete varones se dispersan por todo España.

El texto original posiblemente se remonta a una redacción de los siglos VIII o IX. Parecerían «la creación de un hagiógrafo mozárabe huido de la Bética (Andalucía) -con la invasión árabe- hacia el norte en el siglo VII.» Se trataría de un hagiógrafo «poco escrupuloso que refugiado... lejos de la Bètica, donde nadie podía objetarle, fantaseó esta redacción...» Se trata por lo tanto de una leyenda sin valor histórico. cf. M. SOTOMAYOR, HIE I, 157.

Existen otros documentos con noticias de los siete varones: oracionales, martirologios y calendarios pero en recensiones posteriores al siglo X y XI. Sin embargo en el oracional de Tarragona de los siglos VII y VIII no aparecen; el martirologio jeronimiano del siglo VI tampoco; un calendario mozárabe de la Bética de los siglos VI-VII tampoco.

No se han encontrado tampoco noticias en las varias inscripciones visigodas de las dedicaciones de basílicas en la Bética, donde generalmente se enumeraban las listas de las reliquias de los santos sobre los cuales descansaban. Hay una inscripción en Guadix del año 652 en la que se enumeran treinta santos, y ninguno de los varones apostólicos.

Algunos autores modernos (ej. García Villada) siguen manteniendo la fundamental historicidad del relato. Estudios actuales sin embargo hacen dificil sostener esta posición.

Notas

1 Se trata de una consulta que hacen los obispos hispanos a San Cipriano y los obispos africanos sobre dos obispos, Basílides y Marcila que habían apostatado en la reciente persecución. La respuesta de San Cipriano se encuentra en la carta sinodal del 254 o 255. En ella dirigía respuestas a las comunidades de León, Astorga y Mérida. cf. Cipriano, Epístola, 67 en: PL 3, 1019-1034. Cf. también Teja, Ramón, La carta 67 de S. Cipriano a las comunidades cristianas de León-Astorga y Mérida: algunos problemas y soluciones, en: «Antigüedad y Cristianismo» 7 (1990) 115-124; Vilella, Josep, Las Iglesias y las Cristiandades Hispanas: panorama prosopográfico, en: La Hispania del siglo IV. Administración, economía, sociedad, cristianización, editado por Ramón Teja, Munera, 19, Bari, Edipuglia, 2002, 117-159

2. Cf. J. Guerra Campos, Santiago, en: DHEE, OV, 2183-2191; la obra clásica de nivel científico sobre el tema fue el estudio de L. Duchesne, Saint Jacqes en Galice, en: «Annales du Midi» 12 (1900) 145-179. 

3. Texto en: Z. García Villada, Historia Eclesiástica de España, [=HEE], I, 73-76. 

4. Cf. A. C. Vega, La venida de San Pablo a España y los varones apostólicos, en: «Boletín de la Real Academia de la Historia» 154 (1964) 7-78; J. Rougé, Le voyage de saint Paul en Occidento, en: «Cahiers d'Histoire», Lyon, 12 (1967) 237-247. 

5.  Cf. J. Vives, Varones apostólicos, en: DHEE IV, 2715.


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