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La noticia. Carlos Silvani pondrá en INTERNET los
nombres de los sometidos a juicios iniciados por la DGI contra
los evasores (CLARIN, Mayo 17-2000, pág. 23).
La nueva arremetida contra los evasores está condenada al fracaso.
A juicio del tributarista Juan Carlos Nicolini "por más que
la DGI saque la lista de evasores por Internet se va a encontrar con el
mismo problema que cuando quiso publicar el nombre de deudores "ricos y
famosos;" los jueces proveyeron recursos de amparo que impidieron
hacerlo".
Sólo se pueden publicar los nombres una vez que el juez dicte
sentencia, no antes.
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La evasión la causa el sistema. La dificultad que va a
encontrar Silvani deriva del tipo de sistema impositivo vigente. Dos
son los sistemas posibles: el declarativo y el objetivo.
El sistema actual es declarativo: para ser contribuyente la persona
tiene que inscribirse. En segundo lugar, la suma que debe
pagar depende de lo el contribuyente declare.
Este sistema provoca tanta evasión que el número de evasores
sobrepasa el 50% de los contribuyentes) y son contribuyentes mucho menos
de los que, legalmente, debieran contribuir.
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El sistema objetivo. Aquí las personas son deudoras
por la posición tengan en la sociedad. No hace falta
inscripción ni declaración alguna. No es necesario
confesar intimidades patrimoniales ni actividades, satisfaciendo la
garantía de privaticidad del Art. 19 de la Constitución.
Aunque mal implementado entre nosotros, es el caso típico es la
contribución inmobiliaria.
Otros casos son el estacionamiento del auto en lugar arancelado o el
peaje.
La evasión, es posible, pero excepcional.
"La piolada" provoca el repudio público como cuando un
"avivado" quiere infiltrarse en una cola.
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El sistema objetivo liquida la evasión. Allí
donde el gobierno establece como su principal recurso cobrar un tanto
por ciento del valor real del suelo (no a las mejoras, edificios o
construcciones, sino s&oacite;lo al terreno), la evasión ocurre
por culpa del gobierno.
Falta de catastro, de actualización de las parcelas y sus
valores, del cobro puntilloso, de la publicación de los precios
de la y de la lista de los deudores. Publicar esta lista no es
una amenaza: es obligación del gobierno y derecho de la
ciudadanía.
Nadie puede quejarse si se hace público su nombre por no pagar
la renta del suelo. Como nadie puede quejarse por aparecer en la
lista de deudores de las cuotas del club o de las expensas de su
departamento.
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El sistema objetivo liquida la corrupción. La
corrupción es parte del sistema declarativo. Primero, porque
siendo éste injusto y arbitrario (la causa y el monto a pagar
depende de la voluntariedad del que manda), la evasión es
defender la vida. No dramatizo. Los impuestos vigentes
castigan a quien trabaja, produce, comercia, invierte y consume.
Son un ataque legal contra el derecho a vivir.
Leyes dictadas en fraude constitucional, pues la
Constitución no quiere tal cosa.
Quiere lo contrario. que no se grave el trabajo, la iniciativa, la
inversión, la producción y el consumo.
Segundo, el sistema declarativo es muy burocrático: requiere
expertos tanto del lado del recaudador como del lado de los deudores.
El enjambre de "auxiliares" hacen que "del plato a la boca
se pierda la sopa". Al sistema objetivo le basta con un equipo
técnico que determine la renta a pagar por cada predio y otro para
cobrar lo fijado por ley.
Lo que se paga es la cuota por ser miembro de la sociedad, determinada
por el valor del terreno que ocupa.
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Es urgente concretar los derechos garantizados por la Constitución.
Esto exige derogar el actual sistema de impuestos y sustituirlo por otro
basado en la recaudación de la renta del suelo.
Nota: Más fundamentos en el libro IMPUESTOS. LA LECCIÓN
DEL PARQUÍMETRO. Edita el ICE, distribuye Editorial Ciudad
Argentina.
HÉCTOR R. SANDLER, Director del ICE
Buenos Aires, Mayo 20 de 2000.
Esta página fué incorporada el 21/May/2000
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