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INSTITUTO DE CAPACITACIÓN
ECONÓMICA
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Reflexiones para un buen gobierno
¿Cuánto cuesta una hectárea?
Cada vez que hago esta pregunta, el interlocutor contesta más o
menos así: "Depende del lugar, pero buscando los extremos,
en tierras de pobre rendimiento, no menos de 300 dólares, pero en
tierras de buen rinde, no menos de 2000 a 3000 dólares. Aunque en
lugares muy especiales, puede llegar a costar 5000".
Esta respuesta cliché revela dos cosas a) el peso de la pampa
en la visión de los argentinos y b) la absoluta, generalizada
y prevalente ignorancia en materia de economía. Desde el hombre
común a letrados economistas. Ignoran el primer dato necesario para
el cálculo económico (el valor del suelo) y el papel de la
tierra y la renta fundiaria en la configuración del
"modelo", (como llaman ahora al orden económico).
En su doble dimensión: orden económico social de mercado
y economía pública.
Solo la falencia de las teorías económicas dominantes puede
explicar que se pasen por alto, sin comentario alguno, noticias como la que
abajo transcribo. Y esto no es poca cosa, pues una teoría errada no
permite conocer la realidad; mucho menos corregirla.
Si saber es poder, la ignorancia es impotencia.
La noticia:
La Nación
Sección inmuebles comerciales.
Buenos Aires, lunes 6 de Julio de 1998.
El Jueves último, en el Banco de la Ciudad, el Ministerio de Defensa
sacó a remate distintos inmuebles. Se pusieron en venta un campo en
Curuzú Cuatiá, una oficina en Galerías Jardín,
seis cocheras en Lavalle, entre Maipú y Florida, y un edificio de
planta baja y dos pisos en Alem 518.
La venta de estos inmuebles y terrenos responde al plan de modernización
de las Fuerzas Armadas. El 29 del actual saldrá a la venta el Golf
de Villa Adelina.
El remate comenzó a las 12 y tuvo un trámite rápido.
Las cocheras se vendieron entre 7000 y 12.500 dólares; el campo en
Curuzú Cuatiá, de 106 hectáreas, fue comprado por el
Gobierno de Corrientes en 800.000 dólares. La oficina de 160 metros
cuadrados en las Galerías Jardín logró un precio de
137.500 dólares.
El atractivo principal fue el edificio que ocupa un lote de 910 metros
cuadrados con 19 metros sobre la avenida Alem y con la otra cara sobre la
calle 25 de Mayo, entre Lavalle y Tucumán.
Para esta venta sólo se abrieron cinco sobres, donde se superaba la
base de 1.950.000 dólares. Las primeras ofertas estuvieron entre los
2.450.000 y los 2.600.000, pero el lote se lo llevó finalmente por
3.100.000 dólares la sociedad anónima Hersil, de negocios
inmobiliarios.
La empresa tiene proyectos que aun no puede hacer públicos, pero la
apariencia actual del, edificio indica que el punto de partida será
la demolición.
¿Cuanto cuesta la hectárea ... en la city porteña?
El precio de 3.100.000 fue pagado por el terreno, toda vez que el primer
paso será demoler lo edificado, según informa el diario.
Teniendo en cuenta esa cifra y la superficie (910 m²), el terreno se
compró a razón de $ 3.445 el m².
Una manzana es aproximadamente 1 Ha, o sea 10.000 m². En consecuencia
la hectárea en ese lugar cuesta .... 34.065.934 dólares.
¡TREINTA Y CUATRO MILLONES SESENTA Y CINCO MIL NOVECIENTOS TREINTA Y
CUATRO DOLARES!
(¡Y el gobierno de la Ciudad exacciona a los habitantes en busca de
recursos! Un caso típico en el que la ignorancia es fuente de
daño social)
¿Qué es el valor del suelo?
El suelo es una cosa material. Pero muy singular, pues no es producida por
nadie, sino algo dado a todos los hombres como condición para su
existencia. De ahí que la posibilidad de acceder al suelo se
identifique con derecho a la vida. De aquí que poder acceder al
suelo en plenitud sea base de todas las libertades, en tanto que depender
de otro para lograrlo entrañe distintos grados de servidumbre.
Y que, finalmente, la imposibilidad hacerlo signifique la muerte.
Contra la opinión vulgar, el suelo no es riqueza, porque solo las
cosas producidas por el hombre lo son. Sin embargo tiene valor económico.
Allí donde hay mercado de tierras, esto es, donde hay oferta y
demanda de suelo, ese valor se refleja en el precio de cada fracción.
Pero el valor del suelo no es una cosa: es una deuda a pagar por quien
pretende acceder a él y un crédito que cobra quien permite
el acceso.
La cuestión crucial de nuestro tiempo
El capitalismo se desarrolló a partir de una falsa unificación
de dos derechos, metidos en un solo concepto de propiedad privada del suelo:
el derecho a acceder a la tierra y el derecho a cobrar el crédito
por permitir ese acceso. Esta unificación hizo posible la
aparición de dos clases de hombres: los propietarios cobradores de
renta (rentistas) y los usuarios del suelo (inquilinos, usufructuarios,
etc.). Al aceptar la existencia de propietarios rentistas emergió
como negocio lícito especular con el suelo. La inclusión del
poder privado de apropiarse del valor del suelo (bien público),
desnaturalizó el sentido del derecho de propiedad sobre el suelo.
La codicia sentó reales y se tradujo en la apropiación por
pocos individuos de vastas extensiones de tierra para lucrar con la gente
sin tierra, obligada a pagar con su trabajo el acceso a ella.
La apropiación privada de la renta del suelo descalificó
a ojos de los trabajadores a la economía social de mercado, pues
aquel "detalle" la trasformó en el denostado sistema
capitalista.
El siglo XX se inició con violentas reacciones contra este sistema
y en muchos pueblos se creyó que la solución era la
colectivización de la tierra. En lugar de separar el derecho
privado de acceder al suelo que cada hombre necesita para ser libre,
del valor del suelo, crédito de la sociedad con el cual afrontar
el gasto público, se prohibió el primero y unificó
a ambos conceptos en la propiedad colectiva del suelo en manos del Estado.
El mismo error, pero del lado opuesto. El efecto inevitable fue la
cancelación de la economía social de mercado y su
sustitución por una economía pública dirigida
por el gobierno central. El fracaso ha sido colosal. Por esto, al
terminar el siglo XX cunde la desorientación y el desánimo.
El colapso del sistema colectivista conduce a los pueblos a aceptar la
restauración del capitalismo. Pero este orden es irracional pues
no se puede desarrollar una economía social de mercado de hombres
libres sobre un sistema de propiedad del suelo que incluya la facultad
de apropiarse del creciente valor de la tierra.. La violencia caracteriza
la sociedad con ese engendro. La restauración del capitalismo
implica la reaparición de los mismos dilemas que generó
la voluntad de cambio. Los gobiernos tratan de paliar la desocupación
con inflación monetaria y luego, frente al incendio, atropellar
a la gente con impuestos y recortes presupuestarios provocando la
emergencia de legiones de desocupados. La violencia causada por pobreza
extrema desata la violencia estatal y así sucesivamente.
La sociedad desdeña la política, harta discursos
favorables a la libertad económica mientras de hecho se consolida
una economía plagada de monopolios, en tanto que el Estado en
quiebra solo parece ocuparse de los privilegios de quienes lo comandan.
El conflicto es, en todos los ámbitos, "Estado vs.
Sociedad".
La cuestión crucial es restituir al derecho de propiedad privada
del suelo su profundo sentido individual y social, para lo cual hay que
despojarlo del ilegítimo poder de apropiarse del bien público
consistente en el valor del suelo, destinando su renta a la hacienda del
gobierno. Así se facilita el acceso al suelo, se liquida la
desocupación, se activa la economía y engrosa la hacienda
del Estado.
Imaginemos otro sistema impositivo:
El caso que motiva este documento debiera hacer ver cuán insensato
es pagar 34 millones de dólares para acceder a 10.000 m2 de terreno.
Tomado ese valor como crédito de la sociedad, bastaría
para ser propietario, con pagar un 5% de aquel valor o sea $ 1.700.000
anuales. A los inversores le restarían 33 millones para edificar.
Como además, ningún impuesto tendrían que pagar por
lo que construyeran ¿cómo evitar un tremendo "boom"
en la construcción y la economía de la ciudad?
Dr. Héctor R. Sandler, Director
Buenos Aires, 9 de julio de 1998, Día de la Independencia
Diseño, ejecución y promoción: Ing. Eduardo J. Salom
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