Revista Todo es Historia

Número 477

Edición Especial

sobre la Patagonia

Abril 2007

 

 

 

 

 

Sumario Completo

LA CIUDAD DE LOS CÉSARES Y LOS GIGANTES PATAGONES
por Rodolfo Casamiquela
Estos dos mitos patagónicos son los más antiguos. Aquí se intenta reconstruir de donde provienen. Pág. 6

LA VIDA POR UN REINO
por Laura Méndez

La aventura de Orellie Antoine Tounens «el Rey de la Patagonia» es una de las tantas crónicas extravagantes y atractivas que ofrece la Patagonia. Pág. 20

MARÍA, LA CACICA DE LOS TEHUELCHES
por Liliana Eva M. Videla
Entre las cosas extrañas que ofrece la Patagonia, se presenta la figura matriarcal de una mujer que fue cacica de los tehuelches meridionales. Pág. 28

ASCENCIO BRUNEL, EL DEMONIO DE LA PATAGONIA
por Marcelo Gavirati

La leyenda de este bandido rural tiene ribetes misteriosos que no han sido develados todavía; aquí se enumeran las hipótesis. Pág. 36

MATANZA DE ÁRABES
por Elías Chucair

Pacíficos comerciantes árabes que recorrían la región, fueron masacrados en los albores del siglo XX. Pág. 46

GUNTHER PLÜSCHOW, EL ENAMORADO DE LA PATAGONIA
por Roberto Litvachkes

En 1928, este piloto alemán descendió en hidroavión en Ushuaia llevando el transporte aéreo por primera vez a la ciudad más austral del mundo. Pág. 52

LA TROCHITA, EL ESPÍRITU DEL SUR
por Sergio Sepiurka

En el viejo expreso patagónico, la Trochita, que hoy funciona para deleite de propios y extraños, se expresa la parte de la fantasía patagónica. Pág. 58

TRAS LOS PASOS DE CHATWIN EN LA PATAGONIA
por Daniel Buck

El escritor británico recorrió la región y plasmó sus impresiones en un libro fascinante. Pág. 62

EL MITO DE LOS HIPPIES EN EL BOLSÓN
por Juan Domingo Matamala

El Bolsón es hoy es una ciudad próspera y pujante y los hippies de otrora son parte de la comunidad que la sostiene. Pág. 66

HUDSON, EL PRIMER TURISTA PATAGÓNICO
por Pedro Navarro Floria

Numerosos viajeros describieron la Patagonia. Entre ellos, Guillermo Hudson, a la distancia, explicó soberbiamente la fascinación y el rechazo que ésta le provocaba. Pág. 72

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