Llwyd Ap Iwan:

Un explorador galés en la Patagonia

 

Ingeniero, agrimensor, explorador y pionero patagónico

 

         Llwyd Ap Iwan era hijo de Michael Daniel Jones, tal vez el principal ideólogo y propulsor de la Colonia Galesa en la Patagonia, causa en la que comprometió incluso el patrimonio familiar.[i]

         El arribo de LL. Ap Iwan a la Patagonia se produce en 1886 como ingeniero del Ferrocarril Central del Chubut, que se construía por entonces para unir la Colonia Galesa del Chubut con Puerto Madryn. En 1887 participa de la expedición a la zona cordillerana comandada por el gerente de la compañía ferrocarrilera, A.P.Bell, para evaluar las posibilidades de extender la línea férrea hasta esa región, en la que se ubicaban las tierras de la Argentine Southern Land Co y de la Colonia 16 de Octubre.

         Como agrimensor, realiza, entre otros trabajos, la primera mensura de dicha colonia. Actúa, además, como ingeniero hidráulico proyectando canales de riego en el valle Inferior del Río Chubut y también en el Río Negro. Como geógrafo en 1888 confecciona el mapa del territorio del Chubut, donde se detallan varias exploraciones efectuadas por él mismo y otros colonos galeses, y las sendas indí­genas aún no transitadas. 

 

Viajando con  los tehuelches

         En el transcurso de sus tres campañas al norte de Santa Cruz, 1893-94, 1894-95 y 1897, Ap Iwan,  utilizando guías tehuelches, recorre sendas y territorios indígenas aún no transitadas por hombre blanco alguno. Se detiene en los paraderos utilizados por los hijos del desierto e instala su carpa en las tolderías, allí percibe sus costumbres, presencia sus bailes y ceremonias, comparte sus comidas y excursiones de caza, y más de una amena conversación en la que oye con atención interesantísimos relatos sobre sus creencias, leyendas y tradiciones.

         Entre sus circunstanciales anfitriones se cuenta a Kiltsamal [Kilchamal], cacique de una parcialidad mixta de pampas [tehuelches septentrionales] y tehuelches [t. meridionales] y Kengel [Kankel], "cacique de los tehuelches puros" [t. meridionales], quien según Ap Iwan "hablaba bien el castellano, había hecho varios viajes a Buenos Aires, era naturalmente inteligente y sociable, con modales civilizados y no era ningún salvaje; con frecuencia hacia observaciones sagaces y su conversación era realmente interesante (...)"; entre las narraciones del cacique podemos citar, por ejemplo, la que versa sobre el origen de los avestruces [choiques] en un lugar al norte de Genoa y el de los guanacos en Page aike, al sureste del lago Buenos Aires. Kengel también tenía cierto conocimiento del galés, parece ser que cuando estaba ebrio se jactaba de esto, no hablando ni en su propia lengua ni en castellano, sino solamente en aquel idioma.

         "Este beber sistemático entre los aborígenes es su ruina... -se lamenta Ap Iwan- agregando luego que "Los mercaderes no sólo arrui­nan a los indios vendiéndoles licor, sino que los empobrecen en gran manera demandando valores exhorbitantes por las mercaderías que dan en trueque. Por media pinta de cerda o harina estos mercaderes reciben una piel de chulengo, trece de estas pieles son suficientes para hacer un quillango que en Buenos Aires vale 25 o 30 dólares. La misma cantidad se da por un ramo de plumas de avestruz. Por un quillango (manta de guanacos jóvenes) terminado el pobre indio sólo recibe 12 yardas de una pobre tela de algodón estampada. Por 2 botellas de ginebra dan un potrillo de 2 o 3 años".

         Como entre las recomendaciones dadas por la Compañía Fénix a sus expedicionarios figuraba la no tan común de tratar de preservar en la medida de lo posible la denominación que los indígenas daban a los diversos sitios y accidentes geográficos, Ap Iwan los anota cuidadosamente, tratando de reproducir lo más fielmente posible -utilizando depende el caso fonética galesa, inglesa o castellana- los sonidos de los topónimos que escucha de sus interlocutores y guías en intrincada lengua tehuelche. Vaya como ejemplo Ingewtaik gegogu numunee [Ingueutaik guegogui nimine*], nombre -desconocido hasta el presente- del lago Buenos Aires.

         Entre los indígenas que guían a Ap Iwan se encuentran un tal Menselao, Kee-ak [Kiak], Chair [Jair*] e Iatel, un "hombre tratable, obediente y valeroso y un experto cazador (...), hermano del cacique Kiltsamal [Kilchamal] , como un ejemplo de su coraje se podría mencionar su encuentro con Ausencio, [Ascencio Brunel] este Ausencio era un bandolero y no se conocía exactamente su guarida. Ocasional­mente salía para hacer robos de los caballos de los indios, Kengel y sus hombres lograba capturarlo 3 o 4 veces y lo entregaron a las autoridades, pero el siempre se las arregló para escapar. Una rela­ción de las historias que circulan sobre él llenarían un libro".

 

El trágico final de Ap Iwan a mano de bandoleros norteamericanos

 

         A principios de este siglo, siendo propietario de una  de las 50 leguas de la  Colonia 16 de octubre, Ap Iwan decide trasladarse con su familia a la zona cordillerana. Allí se desempeña también como gerente de la sucursal Arroyo Pescado de la Compañía Mercantil  del Chubut (ubicada a 30 km de Esquel), o la "Cooperativa Galesa", como también se la conocía. La misma es asaltada el 29 de diciembre de 1909 por dos sujetos norteamericanos, conocidos en la zona por el nombre de Wilson y Evans. Lamentablemente, en el mismo episodio, es asesinado Ap Iwan.

         Algunos autores -como el especialista en temas galeses Glyn Williams (1972), o los más recientes Adam Lechmere y Simon Newsam (1995)- han pretendido que el robo habría sido perpetrado por Butch Cassidy y Sundance Kid, poniendo bajo un cono de sombra  la reputa­ción que estos gozaban de no haber cometido asesinatos en su prolon­gada carrera delictiva.

         Estos autores,  basan sus conjeturas en una carta que el joven Roberto Jones, quien trabajaba en la Cooperativa como ayudante, le envía a sus padres en Gales, contándoles detalles del asalto. Sin embargo éste, al referirse a los asaltantes, habla de dos america­nos, no mencionando en ningún momento a Butch Cassidy y Sundance Kid. Estos se habían ido de la Patagonia en 1905 e inclusive para la época del robo de Arroyo Pescado ya habían muerto en Bolivia, como demuestran los estadounidenses Buck y Meadows.

         Seguramente fue la fama posterior que adquirieron Butch Cassidy y Sundance Kid la que provocó la confusión y la identificación de estos con Evans y Wilson, respectivamente. Esta confusión no existía para los habitantes de Cholila y la Colonia 16 de Octubre que los identificaban como cuatro individuos diferentes.

         Según la declaración del otro testigo presencial de los hechos, el Sr. David Owen Williams, empleado también de la Cooperativa, siendo aproximadamente las 6 de la tarde del día 29 de diciembre, entra al local de la Cooperativa Roberto Evans, quien luego de pedir dos monturas y sacos de corderoy, pregunta por el gerente, Sr. Ap Iwan, el que no se encontraba en ese momento. Luego de ingresar William Wilson al lugar, Evans insiste, por lo que el joven Roberts va a buscar a Ap Iwan. Al llegar éste, Evans le pregunta si había correspondencia a su nombre, manifestando llamarse "Jones". Al cruzar el mozo Roberts el mostrador, lo hace también Wilson de un salto, encañonando a los empleados y haciéndoles levantar las manos. Al pedírsele el dinero el gerente Ap Iwan les manifestó que sólo había cincuenta pesos en la caja, lo que no creyeron los asaltantes ya que al parecer tenían la información de que en esa fecha habría una suma grande de dinero. Luego de un rato de haber pasado Wilson y Ap Iwan al cuarto en el que se encontraba la caja, el declarante oyó un disparo, y luego tres más. Luego sale del cuarto Wilson y tras recoger todo lo robado en una bolsa se da a la fuga junto con Evans hacia la zona de Rio Pico, donde se reunen con su secuaz Mansel Gibbon.

         Continuando con su carrera delictiva, en marzo de 1911 los tres bandoleros secuestran al estanciero Lucio Ramos Otero, quien -luego de un mes de cautiverio- logra escapar del calabozo de troncos, construido por sus raptores en plena cordillera. A raíz de este secuestro, entre junio y diciembre de dicho año la recientemente creada Policía Fronteriza realiza intensas batidas en toda la zona cordillerana en busca de los bandoleros, ultimando finalmente a Wilson y Evans el 9 de diciembre de 1911, casi dos años después del asesinato de Ap Iwan. [Gavirati, M., Buscados en la Patagonia]


 

[i] La diferencia de apellidos entre Jones y sus hijos, obedece a que éstos llevaban el apellido original de la familia: Ap Iwan, que en galés significa hijo de Juan, en lugar de la versión inglesa de Jones, de igual significado.

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