Llwyd ap Iwan y el cambio de curso del río Fénix*

 

        Uno de los recuerdos que mejor conservo de mi paso por las aulas del colegio secundario es el de mi profesor de geografía de primer año contándonos la anécdota del Perito Moreno cambiando de curso un río para demostrar    la inconsistencia de la tesis chilena de trazar el límite por la divisoria de aguas.

 

        El episodio es recogido por Raúl Rey Balmaceda en el prólogo de Viaje a la Patagonia Austral, en el que nos dice:"Uno de los episodios más curiosos relacionados con la existencia de dos líneas divisorias de aguas en la Patagonia andina es el referido al río Fénix. Moreno, en efecto, encargó a don Clemente Onelli que hiciera lo que el llamaba "una travesura"; con una cuadrilla de peones consiguió en pocos días que las aguas del río Fénix dejaran de dirigirse hacia el Pacífico y fueran a engrosar el caudal del río Deseado..."[1].  En realidad de lo que se trataba era de volver al Fénix a su antiguo curso, al que había abandonado transitoriamente al ser obstruido éste por un desprendimiento de rocas.

 

        Este hecho hizo ganar fama nacional e internacional al vacilante río; sin embargo el origen del nombre del río permanece hasta la actualidad tan esquivo como su cauce. Al respecto, el geógrafo F. Daus,  quien realiza un  pormenorizado análisis del extraño fenómeno en su obra "La supuesta captura del Río Fénix", nos dice :  "El origen  de este topónimo no aparece claro, los primeros viajeros no lo mencionan y se halla en los mapas de las comisiones de límites..."[2].

 

        En efecto tanto Musters en 1869, como Moyano en 1881[3], Lista en 1884 y Burmeister en 1888-89, recorren la región, pero ninguno de ellos parece haber reparado en el cambiante río ni haberle asignado un nombre, y mucho menos comentar algo sobre su vertiente pacífica o atlántica, ya que éste ni siquiera es mencio­nado por ellos.

 

        El topónimo aparece por primera vez en el mapa confeccio­nado por Moreno en base a su expedición de 1896. ¿Se debió entonces al infatigable perito argentino el bautismo del río? Según pudimos establecer en base a documentación inédita el nombre del río es anterior a dicho mapa y tiene su origen en una compañía de colonos galeses del Chubut llegados por primera vez a la zona en 1894 en busca de tierras para formar una nueva colonia. Para demostrarlo nos remontaremos en el relato algunos años atrás.

 

LAS EXPLORACIONES GALESAS

 

        Es bien conocida la importancia que tuvo la presencia de los pioneros galeses en la colonización y formación de la actual provincia del Chubut, pero son muy poco conocidos las exploraciones efectuadas por estos en busca de nuevas tierras. Sólo dos de ellas escapan en parte a esa regla general.

 

        La realizada en 1883 en la que un grupo de buscadores de oro son alcanzados por una partida de indios cordilleranos que dan muerte a tres de ellos en el sitio hoy recordado como "Valle de los Mártires", lográndose salvar únicamente John Daniel Evans, el baquiano, al saltar providencialmente su famoso caballo "Malacara" un barranco de considerable altura.

   

            La otra es la exploración a la región cordillerana llevada a cabo en 1885 por 29 hombres, la mayoría de ellos galeses, conocida por la expedición del Coronel Luis Jorge Fontana y los "rifleros del Chubut", que daría lugar a la formación de la Colonia 16 de Octubre.

      

        Sin embargo son muchos más los ejemplos de viajes explora­torios efectuados por los galeses. En efecto, superados los contra­tiempos  y sinsabores de los duros momentos iniciales, comienzan a partir  de 1870 a incursionar dentro de la geografía patagónica, efectuando reconocimientos y buscando una vía terrestre de comunica­ción con la otra población estable de la Patagonia: Carmen de Pata­gones, con la que, hasta el momento, sólo se podían comunicar por vía marítima. El segundo objetivo, dado que las posibilidades del Valle Inferior del Río Chubut eran sumamente limitadas,  es buscar nuevas tierras para poder efectuar otros asentamientos en los que albergar la cantidad de compatriotas que proyectaban sumar al pro­yecto colonizador.

 

        En estas incursiones, las que son realizadas generalmente siguiendo las sendas utilizadas por los tehuelches, recorren los cuatro puntos cardinales del Territorio del Chubut y, trascendiendo incluso su ámbito, incursionan hacia el norte en los territorios de Río Negro y del Neuquén, y hacia el sur, en el de Santa Cruz.

 

        Hacia este último lugar se dirigirán a partir de 1893 las exploraciones de un grupo de colonos galeses dirigidos por el Ing. LLwyd Ap Iwan, hijo, nada menos que, de Michael Daniel Jones, el principal ideólogo y propulsor de la inmigración galesa a la Pata­gonia.

 

LLwyd Ap Iwan y las exploraciones de la Compañía Fénix

 

        En 1893 Ap Iwan, junto con otros trece colonos galeses y el italiano Francisco Pietrobelli, funda en Gaiman la Phoenix Pata­gonian Minning & Land Company.

                        Su experiencia como explorador, agrimensor, ingeniero y geógrafo, lo hacían la persona ideal para comandar las exploraciones que la nueva compañía proyecta realizar en busca de minerales y tierra fértil para la instalación de una nueva colonia. En la campa­ña de 1893-94 siguiendo someramente el río Chico hasta el lago Colhue Huapi y río Senguer, arriban hasta la zona del lago Buenos Aires. Al año siguiente extenderán su exploración por el desconocido valle superior y medio del río Deseado.

 

            En el transcurso de estas expediciones Ap Iwan da con un río que luego de recorrer unas 35 millas hacia el desde su nacimien­to en la cordillera da una vuelta repentina dirigiéndose al oeste para luego de 11 millas entregar sus aguas al lago Buenos Aires. Este río es denominado con el nombre de la compañía, es decir río Fénix.

 

        Como resultado de las observaciones realizadas, Ap Iwan sostiene que no sería difícil, mediante la construcción de un canal, cambiar el curso de este río que corría en ese momento hacia el lago Buenos Aires, y por ende al Pacífico, para hacerlo retornar a su antiguo curso hacía el valle del Río Deseado y consiguientemente al Atlántico.

 

        Si bien este proyecto aparece mencionado por el propio Pietrobelli[4], y algunos historiadores de la colonización galesa [5][6], ninguno de ellos correlaciona este hecho con el famoso episodio del desvío de las aguas del Fénix realizado en 1898 por Clemente Onelli, por orden del Perito Moreno.

 

        De acuerdo a los nuevos datos ahora analizados, y teniendo en cuenta que Moreno recorre por primera vez la zona en 1896, Ap Iwan sería el que le otorga el nombre al río en cuestión y además el primero en concebir la posibilidad del cambio de curso.

 

        Además el hecho de que Moreno tomara el nombre de Fénix para el río en cuestión -como asimismo otros topónimos basados en la expedición de la Cia. Fénix- nos dice a las claras que el perito argentino conocía los resultados de la misma. Esta hipótesis es con­cordante con datos aportados por el mismo Moreno. Por ejemplo, en la conferencia que dictara en Londres, en 1899, refiriéndose al Fénix, dice: "Este río nace en la montaña Ap Iwan, situada al norte del centro del lago..."[7]. Arneberg, que forma parte de la expedición de Moreno de 1896, cita al cerro con el nombre de "Ap Juan", en un híbrido del galés y el castellano[8].

 

        Para rematar, en la misma obra encontramos un dato aún más curioso; al referirse Moreno a lo explorado por el mismo Arneberg, nos dice: "El 24 [de abril de 1896]cruzó la meseta que separa el ancho y profundo valle transversal del Lago Buenos Aires, más hacia el oeste que lo que lo hiciera yo; reconoció la bahía cerrada o dársena natural ... pero no pudo seguir más adelante, cortada su marcha por el río Ibáñez, nombre de un minero del Chubut que había estado allí el año anterior...", es decir en 1895, coincidentemente con la expedición de los buscadores de tierras y minerales de la Fénix. Pero entre ellos no había un Ibáñez, salvo que este nombre fuese la castellanización de otro de origen galés. El diario de Ap Iwan nos da la respuesta al decir: "Un muy importante descubrimiento geográfico fue hecho por Evan Roberts; en una de sus excursiones hacia el Sudoeste entró a un valle donde un gran río de 150 a 300 yardas de ancho corría desde el Oeste y entraba al lago Buenos Aires, lo bautizamos río Evan o Ibañez en honor al descubridor."

 

        La conclusión es clara, sin duda Moreno estaba al tanto de la expedición y descubrimientos de la Cia. Fénix, y consiguientemen­te del proyecto de hacer volver al río homónimo a su viejo curso como parte de un ambicioso proyecto hidráulico, destinado a la irrigación y consiguiente colonización del valle del Río Deseado.

 

El proyecto de irrigación y colonización

 

        El diario La Prensa señala que Ap Iwan se había presentado en representación de la Cía. Fénix "...solicitando autorización para construir un canal de derivación de un río sin nombre todavía..."[9], lo cual nos indica claramente que la presentación es anterior al plano de Moreno de 1896.

 

        El proyecto presentado por Ap Iwan contemplaba la realiza­ción de un canal de 57 km de largo, 10 m de ancho y uno de profundi­dad y la construcción de un dique que embalsara el agua que iba a ser volcada en el nuevo canal[10]. De acuerdo a las libretas de LL. Ap Iwan la obra se complementaba con otro embalse en el río Pinturas y los canales de riego.

 

        Lo solicitado a cambio, según Pedro Ezcurra, intermediario ante el gobierno nacional, eran 300 leguas cuadradas en 3 lotes de 100 Leguas, en cada uno de los cuales se establecerían 75 familias, a razón de 3.333 hectáreas por familia[11].

 

        En agosto de 1896 el gobierno le realiza una contraoferta que consistía en establecer 25 ó 30 familias de agricultores, otor­gándoseles a cada una 500 hectáreas, o sea un total no superior a 15.000 ha, equivalente a 6 leguas cuadradas; como puede verse infi­nitamente menor a lo solicitado.

 

        A pesar de esta diferencia económica el proyecto sigue en marcha  en enero de 1897, fecha en la que escribe Ap Iwan: "Habiendo sido recibidas favorablemente por los ministros del Gobierno Argen­tino en ejercicio, las propuestas de la Sociedad Fénix de desviar las aguas del río Fénix de su curso original y utilizar sus aguas para irrigar el actualmente estéril valle del río Deseado y habiendo dado su aprobación al proyecto fui encomendado por la Sociedad ha hacer una prospección del canal propuesto con una estimación del costo de todo el proyecto". Como resultado de la expedición se amojonó el canal derivador de 57 km de extensión y se determinó que el costo total de la obra sería unas 40.000 £.

 

        Pero existía otra razón por la cual habría sido denegada la autorización: las tierras solicitadas, y particularmente el Río Fénix, estaban afectados por la discusión de límites con Chile. 

 

El cambio de curso del Fénix y el problema limítrofe

 

        En medio de la tensa situación por la discusión de lími­tes, se produce en 1898 el sonado hecho de la apertura del canal desviando parte de las aguas del Fénix, el que provoca la protesta del Ministro Chileno en Buenos Aires[12]. En la misma se señala que la zanja habría sido abierta durante el mes de enero por colonos galen­ses contratados y traídos al efecto a gran distancia desde la región del Chubut por la octava sub comisión argentina"[13]

 

        El diario la Prensa, defendiendo a Moreno de la acusación que le hace el Ministro chileno de haber desviado las aguas del río Fénix para favorecer artificialmente la posición argentina, dice llanamente: "Las remociones de tierra que vio el empleado chileno, suponiendo que las hubiere visto, son las practicadas por el inge­niero de la compañía mencionada, señor Iwan, al hacer el estudio de su proyecto...".  

 

    Dos años después llega la comisión arbitral, presidida por Sir Thomas Holldich; fallando finalmente S.M.B. el 20 de noviembre de 1902. Como consecuencia del fallo las tierras por las que corre el Río Fénix, quedaron en posesión de la Argentina, estableciendo además que el límite internacional debía pasar por el pico de cuyas vertientes nace el Río Fénix, o sea el Monte Ap Iwan.

 

 

CONCLUSIONES

    Las exploraciones de la Compañía Fénix, y su proyecto de hacer renacer el cause muerto del Río Fénix para la creación de una nueva colonia, son un ejemplo concreto de la decisiva importancia que les cupo a los colonos galeses, en el poblamiento de la Patagonia; como asimismo nos habla de la pujanza y dinamismo de estos colonos, treinta años después de que hicieran pie por primera vez en las desoladas costas del Golfo Nuevo. 

 


 

[1] F.P.Moreno (1989), Estudio Preliminar de Raúl rey Balmaceda, pág. 14.

 

[11] F. Daus (1950), p. 8.

 

[3]ni del nombre del río,  ni del peculiar fenómeno de desviación del Fénix. 

 

[4]PIETROBELLI, Francisco, Exploraciones y Colonizaciones de la Patagonia Central, Cuadernos de Histo­ria del Chubut nº6, p. 13, Trelew, 1969.

 

[5] HUGHES, William M., A Orillas del Río Chubut en la Patagonia, El Regional, Rawson, 1993.

 

[6]WILLIAMS,      Glyn, The Desert and the Dream. A Study of Welsh Colonization in Chubut, 1865-1915. Uni­versity of Wales Press, Cardiff (Gales), 1975.

 

[7] F.Moreno (1899): Exploration in Patagonia, The Geogrphical Journal, Separata, Set-Oct, 1899.

 

[8] MORENO, Francisco P. (1898): Apuntes Preliminares sobre una excursión a los territorios del neu­quén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, Revista del Museo de La plata, T. VIII, La Plata.

 

[9] La Prensa, 24-08-1898.

 

[10]realizaría en un plazo de tres años.

 

[11] Ver carta de Pedro Excurra a LL. Ap Iwan del 22-Ago-1896, en M.R.G.

 

[12] Ver nota del Ministro en Frontera Argentino-Chilena (1902), p. 871; y en A.G.N., Archivo F.P.More­no, Leg. 4, 92-94.

 

[13] Idem.

 

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