Presentación de Schulz (1892-1942) |
||
por Bernardo Kordon |
||
|
En
el gheto de la pequeña ciudad polaca de Drohobicz, un oficial S.S.,
seguramente para desentumecerse los dedos, desenfundó el revolver e hizo
puntería sobre un judío llamado Bruno Schulz. Un hecho banal en la
Polonia ocupada de 1942, tanto que la crónica ni registró el nombre del
oficial alemán; pero Polonia recuerda siempre la muerte de uno de sus más
extraordinarios escritores. Tanto en Polonia como en Francia se ha
comparado muchas veces a Bruno Schulz con Kafka, e inclusive se lo llamó
el Kafka polaco. Coinciden los orígenes, la misma cultura alemana. Debe
señalarse además que Schulz fue el interlocutor de Kafka en Polonia, y
es el mismo Schulz quien
precisa determinadas coincidencias en el prefacio que escribió en su
traducción polaca de El Proceso. Bruno
Schulz vivió parte de su vida en Viena (donde estudió bellas artes*),
en Varsovia, y ya escritor consagrado viajó a París. Pero toda su obra
se basa en los recuerdos de una calle del gheto provinciano que colmó de
delirio su creación literaria (la conocida y
la perdida para siempre, pues desaparecieron los originales de su
novela El Mesías, en que trabajaba cuando fue asesinado). Al contrario del kafkiano, el mundo de
Schulz es tan corpóreo como sensual. Es la vida cotidiana que de repente
echa a volar en el delirio y la poesía, como los campesinos y las vacas
de Chagall. Es mediocre vida del gheto provinciano que se inflama en la
magia, el erotismo y las condenaciones bíblicas de Bruno Schulz. Agosto
es un capítulo del Tratado de maniquíes, publicado en francés
por Julliard en su colección “Les
lettres nouvelles” (1961), en la traducción del polaco realizada por
Suzanne Arlet, Allan Kosko, Georges Lisowski y George Sidre, y un prefacio
de Arthur Sandauer (que fue el amigo y apologista de Schulz). * Bruno Schulz también fue dibujante y artista gráfico, para ver algunos de sus dibujos se puede visitar la página: http://maruska.soria.org/schulz2.htm . Nota del molino |
|